Su Historia

Un galeón Santiago de la Real Armada de Felipe II llegó al puerto de Ribadeo en mal estado acompañado de dos urcas, hundiéndose en la ría el 13 de noviembre de 1597, posiblemente el pecio de éste galeón excepcionalmente bien conservado.


Su historia, por ABC


Fue un barco importante y está al alcance de la mano: tiene 32 metros de eslora (longitud entre proa y popa), lo cual le iguala en tamaño con el «Mary Rose», el buque insignia de Enrique VIII de Inglaterra hundido en 1545, único gran buque del XVI excavado hasta la fecha. Los 20.000 objetos extraídos de la nave inglesa dieron un vuelco al conocimiento de la época. Los del galeón de Ribadeo mostrarían con detalle cómo los españoles de finales del siglo XVI construyeron las naves en las que se aventuraban en el océano. España aún no ha excavado ni un solo galeón.

El de Ribadeo fue descubierto en 2011, durante una draga en el acceso al puerto comercial. El pecio ha permanecido hasta ahora en medio de la ría, bajo la arena, a poco más de 4 metros de profundidad. La empresa que lo detectó, Archeonautas, realizaba los controles arqueológicos de la draga y presentó un informe a la Xunta, de quien depende el puerto. El pecio quedó asegurado con una red, pero sigue sin estudiarse, expuesto al riesgo del tráfico marítimo que puede dañar el yacimiento.

¿Qué barco era y quién viajaba en él? La inspección realizada no dio para tanto. El responsable de Archeonautas, Miguel San Claudio, subraya a ABC la importancia del hallazgo. «Primero detectamos el gran túmulo de lastre central, formado por piedras calizas y bolaños de artillería de gran calibre. Pero enseguida se aprecia que el casco debe estar intacto bajo el sedimento. Buceando pudimos ascender más de dos metros en el costado de babor y era impresionante». Su hipótesis es que bajo la arena se conserva todo lo que el galeón tenía bajo la línea de flotación. De hecho, han visto la roda y suponen que el timón estará en su posición original. Muchas claves de la ingeniería naval de la época reposan entre esas maderas.

Una máquina muy compleja
Pero hay más. El casco, de doble forro, se reservaba para barcos importantes. El forro de plomo daba una gran ventaja para la navegación (en España se usó desde 1514) porque prácticamente impedía la fijación de organismos y protegía contra los moluscos xilófagos que podían ser problemas muy serios en largas travesías. Otro dato singular es que se detectó una cubierta impermeabilizada, gracias a que la madera estaba embreada y las juntas calafateadas: «Creemos que son restos de la cubierta principal, que era la primera estanca y podía estar bajo la línea de flotación para asegurar la flotabilidad de la nave incluso con una vía de agua abierta». Así de duros eran los galeones, la máquina más compleja de su época, como hoy un transbordador espacial.

Sin haberlo excavado (cosa que llevaría muy pocos meses y, a esta profundidad, no necesitaría un gran presupuesto) los arqueólogos ya han podido comprender la importancia de este galeón. Cuadernas y baos (las vigas de la nave) están a la vista. Y también un mamparo (las paredes de madera) que es el primero que se documenta de esta época. Estaba junto a la amura de babor y muestra a un lado los restos de un almacén de munición (bolaños de piedra sobre todo) y al otro restos de barriles de carga (alimentos, pólvora, mercancías...). Hay cerámicas de la época asociadas. Lo único que no esperan encontrar es artillería, «porque era muy valiosa y a tan poca profundidad debieron rescatarla».

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Su historia, por Historia National Geographic


¿Cómo fue descubierto?

En la ría de Ribadeo se efectúan dragados periódicos para retirar los sedimentos arrastrados por el río Eo y aumentar el calado de la zona. El 28 de noviembre de 2011 se realizó un dragado en el canal de acceso al puerto lucense de Ribadeo, bajo la supervisión de Archeonauta, una empresa de arqueología subacuática. "Durante las labores de retirada de los sedimentos, el filtro del tubo de succión de la draga se obturó con varios fragmentos de piedra, de naturaleza incompatible con la geología local, con un fragmento de madera y con uno de lámina de plomo que resultó pertenecer al forro del casco de un buque", explica Miguel San Claudio, responsable de Archeonauta, a Historia National Geographic. "Hasta la fecha se han localizado una parte de la cubierta, mamparos para dividir los compartimentos y restos de armamento y del cargamento, todo ello sin que se haya realizado ni una sola excavación", añade. En dos ocasiones se han tomado muestras de madera, empleando sierras de carpintero, para realizar un análisis dendrocronológico y determinar el tipo y la edad de la madera.

¿Qué se sabe del galeón?

"El galeón de Ribadeo era un barco de guerra de gran tonelaje, de unas 600 toneladas, con 32 metros de eslora y 9,38 de manga. Por sus características coincide con el galeón Santiago, que en noviembre de 1597 se aproximó a la ría de Ribadeo junto con otro galeón y dos urcas, procedentes del apresto de la armada de Irlanda. Uno de los galeones parece que embarrancó en la ría", explica a este medio Ana Crespo, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y directora del proyecto internacional ForSEAdiscovery, que entre otras cosas investiga el tráfico marítimo de los siglos XVI y XVII y la madera empleada en la construcción de los navíos. "Los análisis realizados coinciden en que se trata de un buque con una estructura construida en roble y con elementos hechos de diferentes especies, entre ellas el pino. Todo parece indicar que el roble es de origen vasco-cántabro", detalla.

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